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¡HOSTIA! El Coñazo y la Dictadura de la Agenda Llena

A ver, queridas lectoras, si algo me saca de mis casillas más que los precios del pienso o que el timbre de la puerta, es la tiranía de la extroversión obligatoria.

Cuando me dan el coñazo con que tengo que salir más de casa, es que me pillo unos rebotes que… ¡Hostia puta! Es como si llevara un cartel de “Soy defectuosa, por favor, solucionen mi vida social”.

Yo soy de quedarme en casa tranquilamente en lugar de salir. Mi casa es mi Oikos, mi refugio, mi templo espartano, y ahí soy la reina absoluta de mi tiempo y mi paz.

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